Para Peter Senge (Senge, 1990)1 por primera vez en la historia, la humanidad ha sido capaz de crear más información de la que nadie puede absorber, fomentar más interdependencia de la que nadie puede gestionar y acelerar los cambios a un ritmo que difícilmente podemos seguir. Señala muy bien los tres elementos que han cambiado nuestro mundo, y que hoy definen la nueva Era de la Colaboración: la sociedad del conocimiento, la colaboración masiva y el ritmo acelerado de los cambios.

Las organizaciones que pueden adaptarse a este nuevo entorno son las organizaciones inteligentes. Organizaciones inteligentes son aquellas en la que los individuos son capaces de expandir su capacidad y de crear los resultados que realmente desean, donde las nuevas formas y patrones de pensamiento son experimentados, en donde las personas aprenden continuamente y en conjunto, como parte de un todo. Las organizaciones inteligentes necesitan que sus equipos desarrollen estas Más >