Planificar requiere tiempo, todo el mundo esta ocupado, y muy pocos consideran importante planificar a largo plazo, cuando tienen tantos problemas “reales” que deben resolver de forma inmediata, aquí y ahora. Los miembros no pueden dedicarle todo el tiempo necesario, por eso, en ocasiones se puede necesitar que un consultor acompañe el proceso. La presencia de un consultor no exime la necesidad de apoyo de la alta dirección. Debe tratar de potenciar la participación de los miembros y esta no puede omitirse, independientemente de que contemos con una asesoría externa o no. Si se opta por la utilización de un equipo externo se deberá tener cuidado en seleccionar uno que cuente con experiencia en el trabajo con entidades del sector no lucrativo y de trabajo con equipos en entornos virtuales. Para Carlos Abadía1 el consultor puede aportar método, know how, sentido común, técnicas, sistemas, aunque casi nunca conocimiento del “negocio”, que se supone es territorio del propio del cliente (Abadía, 2008)2. Un consultor puede cumplir tres funciones principales (Block; 1999)3:

  • Unas manos: hace tareas que una organización sabe cómo realizar, pero no tiene personal suficiente para hacerlas (por ejemplo, organización de reuniones, elaboración de documentos,…).
  • Experto”: proporciona conocimientos o habilidades que la organización no tiene (por ejemplo, la evaluación de un programa).
  • Facilitador”: trabaja como un socio con la organización, contribuyendo con conocimiento. La organización tiene la experiencia y el personal adecuado para cumplir tareas una vez que se haya determinado el método. Un consultor puede proporcionar la guía en el proceso de planificación y hacer posible la planificación de reuniones, pero dejando el contenido del debate a la organización.

Por supuesto, no podemos desentendernos del consultor dejándolo solo, deberemos definir claramente el problema a resolver, los objetivos, alcances, tiempos, resultados intermedios y finales esperados, garantizando el apoyo necesario para que pueda entrar en contacto con las personas necesarias, recopilar información, visitar instalaciones, etc. Y si fuera necesario asignar personal para que sea enlace permanente con el consultor y para que forme parte de su equipo de trabajo.

Componentes del rol del consultor

Comportamientos
  • Orientación al cliente
  • Búsqueda de la sinergia interna
  • Captación de los conocimientos del entorno
Actitudes
  • Compromiso con la organización
  • Compromiso con el equipo
  • Compromiso con el desarrollo de otros
Sentimientos
  • Orgullo de pertenencia
  • Sentido de responsabilidad
  • Respeto a los demás
Valores
  • Autodesarrollo
  • Iniciativa creadora
  • Sensibilidad a la mejora continua

Tomado de Fernández, 20084

1 http://www.opinionesfurtivas.blogspot.com/

2 ABADÍA JORDANA, CARLOS: “Soy consultor (con perdón): Guía de supervivencia para profesionales con vocación” Empresa Activa, Barcelona 2008.

3 BLOCK, METER: “Flawless Consulting”. Jossey-Bass Publishers, 1999.

4 FERNÁNDEZ ROMERO, ANDRÉS: “Manual del consultor de dirección” Díaz de Santos, Madrid 2008.