Dicen que escuchan a la ciudadanía y la militancia. Pero no deben entender lo que están escuchando, y la cúpula socialista aparece desorientada. Intentan moverse siguiendo los antiguos patrones, aquellos que llevan utilizando desde hace décadas, pero estos ya no son validos. Y lo mas grave, es que parece no darse cuenta. Esto mismo ocurrirá en el resto de formaciones políticas mas “clásicas” a no tardar mucho, es cuestión de tiempo.

En el pasado con un sistema de delegados era muy fácil utilizar la capacidad de influencia” del “aparato“, llamadas telefónicas, aderezadas con algunos pactos, en ocasiones contra natura, y se lograban los resultados deseados por aquellos que tenían el “poder.

Afortunadamente las bases no han permanecido ajenas a lo que ocurre en la sociedad, llevan años pidiendo cambios organizativos. Cambios que han sido sistemáticamente bloqueados, hasta que el aparato no pudo soportar más la presión, y cedió a la elección directa de secretario general,un militante un voto”. Un ejemplo claro de que si lo miembros de una organización quieren un cambio, este se logra tarde o temprano.

Pero ante este nuevo escenario, los dirigentes aparecen completamente desorientados. Las reglas de juego han cambiado, y no saben muy bien todavía cuales son las nuevas. ¿A que estamos jugando? deben preguntarse todavía algunos dirigentes. Los propios medios de comunicación caen en el engaño: “la federación socialista de xxxxx apoya al candidato yyyyyy”. ¿Seguro? Quien puede decir a estas alturas que varios miles de militantes apoyan a un determinado candidato a secretario general. Una cosa es que los dirigentes muestren sus simpatías, otra muy distinta, que los militantes estén alineados con sus dirigentes.

El resultado puede ser una incógnita. Pero esto es solo el comienzo. El PSOE, como el resto de organizaciones políticas tradicionales, tiene que adaptar su estructura a los nuevos tiempos, en ello va su supervivencia. Aquellos que logren esa transformación estarán en mejores condiciones de recibir el apoyo ciudadano.

Se dice que existe desencanto con la política, no es cierto, los ciudadanos españoles están más interesados en la política que nunca. Lo que si es cierto es que existe un desencanto con las viejas formas de hacer política. No esta en cuestión el bipartidismo, esta en cuestión lo antiguo, lo de siempre, que ya no convence a nadie. Los partidos políticos tienen estructura preparadas para acoger formas clásicas de participación, de militancia. Durante años se han configurado para ser eficaces en un determinado contexto. Pues bien, el contexto ha cambiado radicalmente, los intereses de los ciudadanos son otros, pero las viejas estructuras permanecen. Y lo más grave quieren permanecer.

Un militante un voto” es el primer paso, imprescindible, necesario, pero no suficiente. Se necesitan cambios sustanciales a nivel organizativo. Los partidos políticos deben convertirse en autenticas organizaciones del siglo XXI, o eso o languidecer lentamente, mientras la participación política busca nuevos modelos, que seguramente son muy distintos a los partidos políticos actuales. 

Es muy difícil definir como deben ser esos “nuevos” partidos políticos. No existen recetas mágicas, ni una única solución. Pero analizando otros casos de éxito en las organizaciones, si podemos avanzar algunas pequeñas pistas.

1 Nuevos modelos de liderazgo. Lideres capaces de producir cambios, nuevas condiciones, nuevos escenarios. Lideres capaces de recoger la ilusión de sus militantes y simpatizantes y convertirla en acciones para transformar la sociedad y defender los derechos de los ciudadanos.Lideres que sumen y que no dividan. Lideres que escuchan, conversan y participan como un militante más. Lideres que te hacen sentir parte importante de un equipo. Alguien cercano con el que me puedo identificar y no uno que veo pasar en un coche oficial.

2 Basado en la colaboración y no en el control, donde los militantes y simpatizantes puedan poner a su servicio sus capacidades y conocimientos, donde sean habituales los espacios colaborativos y donde la valoraron de las ideas propuestas, se haga por su valor, y no por la posición o el cargo de quien la propone. La inteligencia y el compromiso de los militantes al servicio de la organizacion, donde todos y todas se sientan parte de un gran proyecto colectivo al que pueden contribuir.

3 Un gran proyecto colectivo de innovación y de cambio social.. Es fundamental que los partidos fomenten la creatividad y la innovación. La innovación debe convertirse de algo excepcional a algo habitual. Se deben crear entornos colaborativos, ambientes donde los militantes se sientan libres de opinar. en la mayoría de ocasiones, los lastres a la creatividad son los propios sistemas organizativos. La conferencia política del PSOE fue un buen intento de potenciar la creatividad de los militantes, con un excelente proceso, pero cuyos resultados no parece que fueran utilizados adecuadamente..

4 Un partido abierto, que se base en un modelo organizativo diferente, donde los militantes aumenten su protagonismo y la relación con los ciudadanos sea mas próxima y cercana. Un modelo de partido que pase de estructuras verticales y centralizadas, a estructuras más horizontales y descentralizadas, al igual que esta ocurriendo en otros ámbitos como en la ciencia, la economía, la empresa, las ONG, … Un partido transparente, con paredes de cristal donde no exista nada que ocultar ni a los militantes, ni a los ciudadanos. Ahora mas que nunca transparencia para recuperar la confianza.

5 Las agrupaciones como centro. Un partido fuerte necesita una base fuerte. La fortaleza esta en los barrios, en lo más próximo a los ciudadanos. No podemos olvidar la vieja máxima ecologista, “pensar globalmente, actuar localmente”. El núcleo esencial de organización deben continuar siendo esa ya “vieja” red de agrupaciones, con todos los cambios organizativos, de actividad y participación que sean necesarios para aumentar su protagonismo y eficacia. Agrupaciones y casas del pueblo abiertas al barrio, a la ciudad, a la ciudadanía y a las organizaciones sociales. Espacios abiertos a la reflexión, el debate y la generación de ideas y proyectos de cualquiera que desee utilizar esos espacios. Las estructuras mas cercanas a los ciudadanos deben ser vistos por la ciudadanía como núcleos de debate y reflexión, espacio para compartir soluciones a los problemas.

El PSOE se encuentra inmerso en un proceso de elección de Secretario General por los militantes, un gran avance, una gran muestra de democracia interna. Actualmente 8 candidatos compiten por lograr los avales para poder participar en el proceso electoral. Pero nada de esto valdrá, si el secretario general elegido por los militantes, no aborda seriamente un proceso profundo de renovación de la organización y las estructuras, y apuesta por un modelo organizativo realmente del Siglo XXI.  Un partido abierto y participativo que trabaje al lado de la ciudadanía, de las asociaciones, de las ONG, de los movimientos sociales, ..El resto de partidos, observen y saquen sus enseñanzas, que pronto estarán en el mismo proceso. Ya saben “cuando las barbas del vecino veas cortar….”