Para proteger hay que nombrar
El lenguaje empleado por las instituciones nunca es inocente. Las palabras utilizadas en una ley, un reglamento o un protocolo administrativo delimitan los problemas que los poderes públicos reconocen, las personas o bienes a las que consideran merecedoras de protección y las respuestas que se comprometen a ofrecer. Por eso,… Seguir Leyendo

