Esta entrevista aparece en el numero nº21 – Junio 2015 de la Revista de la Federación Riojana de Voluntariado Social

-Como conocedor del voluntariado, ¿por qué consideras importante la actuación las personas voluntarias en una Organización no lucrativa?

Las posturas más “clásicas” se centran, por un lado, en que el voluntariado nos permite ofrecer una mayor variedad de servicios y proyectos, por otro, una mayor cercanía a la comunidad (son parte de ella) y por lo tanto, podemos realizar mejores diagnósticos y sobre todo encontrar soluciones más adecuadas.

Esto es cierto, continua siendo verdad, aunque se fijan es una visión del voluntariado puramente instrumental. Pero en el contexto actual, con todos los cambios que se están produciendo, creo que no podríamos entender una ONL sin una amplia participación social a través del voluntariado. Los/as ciudadanos/as nos estamos convirtiendo poco a poco en protagonistas de los cambios, en impulsores de transformaciones políticas y sociales. Si las organizaciones quieren ir más allá de prestar servicios y quieren entran en la defensa de derechos sociales, influir en las políticas públicas y ser un interlocutor social ante las diferentes administraciones, solo podremos lograrlo con una amplia base social de voluntarios/as. La capacidad de influencia del sector, y posiblemente uno de los elementos más importantes de su legitimidad social, estará en la capacidad que tenga de tener cada vez más voluntarios/as y más influencia social.

-¿Cómo crees que se debe motivar y movilizar a la sociedad para que realicen una actividad por la que no obtienen rendimientos económicos?

Sin duda, lo que más ha cambiado en estos años ha sido la irrupción de nuevas formas de participación. Se están produciendo grandes cambios, el más importante, el poder ahora, más que nunca, está en manos de los ciudadanos. La profundidad de los cambios sociales, producidos en la última década por las TIC, son comparables a los producidos durante varios siglos por la imprenta, o durante algo más de un siglo por la revolución industrial Todo está cambiando a nuestro alrededor. Podemos participar como nunca lo habíamos hecho antes, nuestra voz como ciudadanos/as es amplificada y tenida en cuenta como nunca hubiéramos imaginado. Como plantea John Seely Brown, especialista en aprendizaje organizacional y gestión del conocimiento, estamos evolucionando desde la perspectiva de “Pienso, por lo tanto, existo”, a “Participo, por lo tanto, existo”.

Hoy en día los/as ciudadanos/as quieren participar y transformar esta sociedad (no es necesario motivarles para ello), si el voluntariado es capaz de ofrecerles esto, será una alternativa a tener en cuenta por la ciudadanía, si no poco a poco pasara a ser una forma de participación residual. Quizás esto suene radical, pero así lo veo. Aunque soy consciente de que no es una postura muy apoyada desde el sector.

-Dada tu experiencia en la labor formadora hacia las personas voluntarias, ¿por qué consideras fundamental la formación de las mismas que quieran dedicar parte de su tiempo libre a ayudar a las organizaciones sociales?

La formación es un derecho y un deber de todo voluntario/a. No vale con la buena voluntad. El voluntariado debe estar perfectamente formado para la actividad que desempeñe, sea cual sea esta. Las intervenciones de los/as voluntarios/as no son, ni deben ser, intervenciones de menor calidad, intervenciones de segunda. Esta es una responsabilidad que tenemos todos y todas, organizaciones y voluntariado. Para que el voluntariado desempeñe acciones de calidad, debemos tener en cuenta muchos factores, pero la formación es uno de los más importantes.

-¿Qué criterios se deben tener en cuenta para formar a las personas voluntarias?

En estos últimos años hemos aprendido mucho sobre cómo debe ser la formación del voluntariado: grupal, centrada en principios y valores, que desarrolle competencias, motivadora y atractiva y que fomente la reflexión. Y todo ello en un ambiente permita que las personas descubran y expresen sus necesidades.

-Has señalado en tu libro “Planificación estratégica en entidades no lucrativas” que la planificación estratégica en una entidad permite anticiparse a futuras crisis y disponer de los instrumentos necesarios para afrontarlas. ¿Por qué?

No sé si hoy en día estaría tan seguro de esta afirmación. ¿Cuantos planes estratégicos han sido “arrollados” por la crisis? Todo se está transformado a nuestro alrededor, necesitamos un cambio de paradigma para las organizaciones.

La planificación estratégica es la herramienta más poderosa con que cuenta una organización para expresar su visión sobre cómo debe ser el mundo, una oportunidad para describir aquellos temas que considera claves, y presentar sus ideas sobre cómo deben ser tratados y resueltos más efectivamente, representa la promesa que la organización hace a la sociedad acerca de lo que desea alcanzar. Un plan estratégico es un compromiso con la sociedad.

-¿Cuáles son los aspectos esenciales de la planificación estratégica?

Planteamos la utilización de herramientas y técnicas de la Web 2.0, junto con instrumentos clásicos de planificación, para desarrollar la planificación estratégica. Es en este contexto donde hablamos de wikiplanning o planificación 2.0. “Wikiplanning es el sistema de planificación para contextos complejos, que incorpora herramientas de la Web 2.0, para conocer de forma permanente, los cambios que se producen en el entorno y las expectativas de los diferentes grupos de interés, utilizando la inteligencia colectiva, la innovación abierta y el trabajo en red; empoderando a un grupo, colectivo u organización para que puedan colaborar en la decisión sobre su propio futuro y cuál es el camino por el que deben avanzar, para responder eficaz y eficientemente a las exigencias del entorno y puedan crear la organización deseada”.

-Ha manifestado en numerosas ocasiones que “la legitimidad y la confianza del sector dependen de la transparencia”. ¿Cómo se puede lograr?

Hoy en día no podemos concebir una organización que vive de la confianza de los ciudadanos que no sea transparente. La sociedad exige transparencia. El tercer sector será transparente o no será. ¿Alguien puede creer de verdad que organizaciones que viven de la confianza de los/as ciudadanos/as pueden no ser transparentes?

Debemos promover la rendición de cuentas del sector ante la ciudadanía y proporcionar información sobre lo que está realizando y lo que va a realizar. Tendremos que permitir el acceso a la información de la organización de manera sencilla y clara, permitiendo de esta manera que los ciudadanos puedan realizar un control de la acción.

Si no quieres que algo se sepa no lo hagas, y si lo haces debes estar dispuesto al análisis y la opinión de la ciudadanía.

-Como conocedor también de la comunicación en las entidades sociales, ¿Consideras que le dan la importancia adecuada? Por qué crees se debería tener en las entidades sociales una buena comunicación interna y externa?

Sinceramente creo que el tercer sector es muy consciente de la importancia de la comunicación. El problema está en las estrategias que se emplean para comunicar. En la comunicación, como en la participación están cambiando muchas cosas.

Hasta ahora, las ONG desarrollaban acciones comunicativas en una sola dirección, esto ya no es posible. Las redes sociales, no son un espacio donde lanzar consignas, mensajes, información. Es un espacio de interacción, dialogo, escucha, debate. Algunas organizaciones creen participar en la redes sociales, porque lanzan múltiples mensajes pidiendo la colaboración de los ciudadanos, buscando apoyos, difundiendo lo que quieren hacer, explicando situaciones de vulnerabilidad, difundiendo sus logros …, eso está bien, pero ni una interacción, ni un dialogo, ni un mensaje cercano.

– La Federación Riojana de Voluntariado Social es una entidad que intenta, entre otros aspectos, trabajar en red entre las diversas entidades adscritas. ¿Consideras importante las colaboraciones entre las entidades no lucrativas?

La forma organizativa del siglo XXI más eficaz son las redes, tanto internamente como externamente. El trabajo en red es una forma distinta de hacer las cosas, que supone ir construyendo relaciones, aprendizajes, complicidades. En las redes se convierte en un elemento fundamental el proceso de construcción del espacio de acción común. Por ello, es indispensable tener objetivos comunes, que supongan desafíos a lograr con el esfuerzo conjunto, el elemento esencial son los objetivos y el trabajo en red en sí mismo.

Debemos esforzarnos por encontrar todos los puntos de convergencia posibles, incluyendo “acuerdos mínimos” basados en el criterio de que nadie tiene toda la verdad, ni todo el error, impulsando una dinámica y un espíritu de aprendizaje mutuo y de colaboración.

-Es de todos conocido que, debido a la crisis económica, han surgido mayor número de personas concienciadas con la situación real y con ánimo de prestar su colaboración en los colectivos más desfavorecidos. ¿Qué papel consideras que tienen las ONG y las personas voluntarias en esta situación económica en la que nos encontramos?

El tercer sector es más necesario que nunca, justo en el momento que dispone de menos recursos. La crisis económica no solo ha incrementado el volumen de demanda de necesidades sociales, sino que también ha impactado en su tipología, con una vuelta a los servicios centrados en las necesidades más básicas de las personas, alimentación, vestuario, higiene, alojamiento,… en detrimento de los proyectos de defensa de derechos sociales, comunitarios, preventivos, formativos o de investigación.

Pero quizás, lo más importante, es que la crisis económica ha puesto de manifiesto algunas de las debilidades del sector. En tiempos de “burbuja ongera”, poco importaba la base social de las organizaciones. Teníamos fondos abundantes, podíamos contratar trabajadores y ejecutábamos proyectos con más o menos fortuna. Las administraciones públicas contentas, las organizaciones en constante crecimiento, ¿qué más se podía pedir? ¿Para qué base social? ¡Que complicación! Cuando los fondos se reducen drásticamente, tenemos que cerrar proyectos y servicios, y las necesidades y problemas se agolpan en nuestra puerta, miramos a nuestro alrededor y nos encontramos solos. ¿Dónde este nuestra base social? Pues están en otras cosas, en otras organizaciones o movimientos, y posiblemente no piensan mucho en nosotros.

-¿Qué retos deberían tener, a su juicio, las Organizaciones no lucrativas en un futuro inmediato?

Se necesitan cambios sustanciales en el interior de las organizaciones sociales. Las entidades han de hacer una reflexión profunda, sobre cómo superar las debilidades actuales. Sin esos cambios, los ciudadanos no se acercaran a nuestras organizaciones.

Nos encontramos probablemente ante un cambio de paradigma, la forma en que hemos venido haciendo las cosas durante los últimos veinte/treinta años, y que tan buenos resultados no han dado, ya no sirven. El sector debe convertirse en auténticas organizaciones del Siglo XXI, o eso o languidecer lentamente, mientras la participación y la solidaridad buscan nuevos modelos, que seguramente son muy distintos a las organizaciones actuales.

Es difícil definir cómo deben ser nuestras organizaciones para lograr la participación. No existen recetas mágicas, ni una única solución. Pero analizando otros casos de éxito, si podemos apuntar algunas pequeñas pistas que nos pueden ayudar a aumentar la participación.

1.- Nuevo estilo de liderazgo abierto y participativo

2.-Fomentar la innovación y creatividad.

3.- Flexibles, abiertas al cambio.

4.- Nuevos modelos de gestión.

5.- Un nuevo modelo de participación social.